San Valentín

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DeletedUser6

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El amor. Esa fuerza misteriosa que muchas veces nos ha ayudado a sobrellevar situaciones, a enfrentarnos a momentos difíciles, a vivir mejor cada segundo de nuestras vidas. Es al final de nuestras vidas, cuando al recordar, sólo importan los momentos felices, los buenos recuerdos, las anécdotas… Con el día de San Valentín tan cerca, el equipo aprovecha para presentar un nuevo concurso a nuestros queridos jugadores.


¿Quién puede participar?

Todos aquellos jugadores pertenecientes al servidor español.

¿Cómo puedo participar?
Tienes que crear un relato ambientado en la época medieval, de temática amorosa.

El relato puede ser hacia un jugador/a, hacia el juego en sí, hacia una ciudad o tribu o incluso un personaje inventado.

Puede ser poema o relato.

Tienes desde el día 1 de febrero hasta el día 14 de febrero, para enviar el escrito por mensajería privada en el foro a Chiri.

Del 15 al 17 de febrero el equipo del foro decidirá los ganadores.

El 19 de febrero se publicarán en el foro los relatos recibidos y los ganadores.

Requisitos de los regalos:

- Deben contener el nombre del jugador al que van dirigidos, o el de la ciudad, tribu en que fueron inspirados.

- Los relatos no deben pasar de 1 página, o de aproximadamente 1000 palabras.

- El relato debe contener cada una de las siguientes palabras: arco, flecha, tribu y paladín.

Normas

- Aquellos relatos que no sean recibidos dentro de las fechas límites, no participarán en el concurso.

- El equipo se reserva el derecho a excluir relatos que no cumplan las normas o resulten ofensivos.

- El equipo se reserva el derecho a cancelar el concurso en caso de que hayan menos de 6 inscritos en el mismo.

Premios
Primer premio: 500 coronas

Segundo premio: 300 coronas

Tercer premio: 200 coronas

Cada participante se llevará una compensación de 75 Coronas.​
 

DeletedUser6

Guest
Queridos usuarios,

debido a un error en las votaciones por parte del Equipo, la publicación de los ganadores se va a retrasar dos días, por lo tanto mañana se publicarán.

Un saludo,

El Equipo de Tribal Wars 2
 

DeletedUser6

Guest
Queridos usuarios,

ya tenemos a los ganadores de nuestro concurso:

1º: Cthaeh
2º: marioxp97
3º: SmEnArU

Enhorabuena a los ganadores, y muchas gracias a todos los participantes. En breve se asignarán todos los premios en vuestras cuentas.

Aquí tenéis los relatos participantes:

Estaba solo, tranquilo
Rodeado de cadáveres fríos
A la vista, su enemigo
El más grande, el más temido

Aún así no eran nada
No más que unos niños,
Jugando con espadas
Como los héroes en los libros.

Pues Cthaeh era el Paladín,
Que jamás ha perdido
Contra miles se ha enfrentado,
El mejor que ha existido.

Despacio avanzaba,
Arcos y flechas en el piso,
Sin amigos a su espalda
Solo él quedaba vivo.

Solo en una cosa pensaba,
En su mujer y su tribu,
En la noche que los atacaba
Su actual enemigo.

Ellos la tenían,
Y él la buscaba,
El motivo de la guerra
Era el de rescatarla

El amor lo movía,
Y el caminaba,
Su enemigo le temía,
Su enemigo se retiraba.

El los persiguió,
Les dio caza,
Los siguió hasta un bosque
Hasta una emboscada.

Ellos no comprendían
No entendían nada
De cómo un solo hombre,
Los acorralaba

No lo pudieron detener
el bosque traspaso
Y la tribu enemiga
En el horizonte se alzó

No estaba allí por honor,
No estaba allí para pensar,
Solo fue por amor,
Solo fue para matar.

En una cosa confiaba
Solo el acero y su filo
Cuando con ella bailaba
A sus pies sus enemigos

Al comienzo de la noche
El Paladín se retiraba
Con tristeza en la mirada
Y en sus brazos, su amada.

Y prefirió la muerte al sufrimiento
De estar sin ella otro momento
Ahora una eternidad sin penas,
Una eternidad con ella.

Mafia, nuestra querida alianza... Allá donde vayamos siempre nos hacemos notar, y siempre estaremos juntos ayudándonos porque Mafia, no es cualquier tribu... Es una alianza forjada con los años, viajando entre diversos juegos y, en esos juegos, siempre acompañado de mis increíbles compañeros, convertidos ya en amigos.
No hay nada que pueda someternos, ni incluso la más robusta flecha podrá herirnos si permanecemos juntos, pues de los mafiosos he aprendido que siempre se puede conseguir la victoria por muy disparatada que sea.
Cuando fui aceptado en Mafia, sentía que tenía que estar a la altura de ser digno. Ser un mafioso no es algo de un día para otro, ni mucho menos.
Finalmente, como cupido con su arco infalible, conseguí ser uno más de esta gran familia que tantas alegrías y entretenimiento me ha dado.
Y ahora, ahora... Comenzamos un nuevo camino en Tribal Wars 2, con nuestros paladines dando guerra hasta su último suspiro...
Por Mafia, nuestra querida alianza...

En una provincia reinoasturiana de cuyo nombre no podría acordarme ni aunque quisiera, ya que no les encuentro el sentido a casi ninguna, pero en fin… Un rey gobernaba una gran parte del imperio astur disponiendo de todo cuanto quería. Su comportamiento no era el de un miembro de la nobleza educado para mandar, sino más bien, el de un salvaje… con todo lo que esto suponía. Por un lado, era alegre y despreocupado, le gustaba montar grandes banquetes que quedaran para la memoria de su sequito, pero más disfrutaba de las mujeres que se daba el gusto de conocer. Era un buen amigo, divertido y entrañable. Pero también era autoritario y violento, bastante paranoico y represivo. Disfrutaba de la tortura de aquellos que conspiraban contra el. Amaba la guerra y le agobiaban los tratados.
Bures, en el fondo no era más que un niño que nunca pudo superar la muerte de sus padres. Era tal su rencor, que el dolor lo envolvía durante cada dia de su vida, mezclándose con sus pensamientos mientras llevaba a cabo sus labores, y por ello no podía olvidar su pena. Pero estaba bien, no quería que sus sentimientos influyeran en su estado de ánimo. Pero fue entonces cuando un pensamiento comenzó a rondarlo. Cubrirse de gloria no llenaba el vacío que quedo en su vida de cara a sí mismo. “Necesito a alguien, no puedo seguir yo sólo” pensaba por las noches. Sabía que si no encontraba alguien que le ayudase a seguir, simplemente dejaría de estar atado a este mundo, como si este suceso fuera la metástasis de una enfermedad contra la que llevaba años luchando y que por fin tenía el valor de asumir.
Una chiquilla humilde y educada, de ojos verdes como los bosques en primavera. Un cabello rubio del tono de los campos de trigo que brilla como el oro de una moneda. Su tez, del color de las arenas del desierto mojadas por la lluvia del invierno. Con una pureza comparable a la de un manantial de agua de los montes. Así imaginaba la imaginaba Bures. Paciente y fiel. Con una lealtad y un amor que sobrepasaran el límite de lo humano para convertirse en algo más que un amor ligado a la carne. Imaginó por un momento lo que tenía que ser, sentir que Dios te había entregado a uno de sus ángeles en la tierra.
Esa noche se sintió confuso y deprimido, como si el mundo le hubiese dado la espalda. Citó a su amigo más leal en su alcoba al ponerse el sol. Cuando entró, el monarca clavo su mirada más sobria sobre él. No hubo explicaciones, la seña que el monarca dirigió al escritorio fue suficiente.
Comenzó entonces a relatar: “No te necesito esta vez, para que me aconsejes en la guerra. Es fácil el valor de quien no teme a la muerte, pues basta con enterrar lo que sientes. Te necesito porque pienso que me entiendes, si fallo al destapar las heridas que mi alma encierra. No hay un dolor mayor que este, el que te daña desde tu propia alma. De todo lo que halle en la tierra no hay nada que me cohíba pero es lo que uno siente lo que causa la peor herida pues nunca serás tan fuerte como para vivir sin lo que necesitas en tu vida.
He visto tribus pequeñas emerger de la nada para dominar mundos. Vi a mi sobrino convertirse en mi paladín, y morir atravesado por múltiples flechas desde la cabeza hasta el talón. Vi tensarse mi arco para asesinar a personas que eran como yo, pero que nacieron en otros lugares. Pero… jamás vi a un rey caer por su propio peso de la forma en la que me estoy quebrando. A todos se nos acaba nuestro tiempo, y cuando las sombras me ronden en mi lecho mortal, sabre que de todo lo que nunca tuve, ella fue lo que mas necesitaba.”

En un hermoso día, se encontraba el paladín de la tribu haciendo una ronda de reconocimiento, cuando de pronto vio a lo lejos una hermosa mujer que practica con su arco en medio del bosque, atraído por su belleza y por un extraño deseo, decide acercarse a ella; la mujer al sentirse observada, apunta su flecha hacia donde está el paladín dispuesta a disparar, pero al mirar sus ojos vio que eran de un gran guerrero honorable, respetado y querido, por lo que despierta en ella un deseo de atracción hacia él. Pero la mujer sin darse cuenta dispara su flecha hacia el pecho del paladín, haciendo que este callera al suelo; aturdida y llorando corre hacia donde está el, y colocando sus suaves manos sobre su cara le pide que la perdone, el paladín al escuchar sus palabras, le confiesa que con solo verla sintió por primera vez en su vida el verdadero amor, y que la perdonaba si ella le confesa lo que sentía él, la mujer sorprendida no dudo en confesarle que también sentía lo mismo por él, el paladín al escucharla se levanta del suelo y saca la flecha que había en su pecho y le muestra a la mujer que la flecha no había causado ningún daño alguno, la mujer al observar esto, se abate con alegría hacia el paladín, dándole un abrazo y un apasionado beso, permaneciendo así felices para siempre.

Cálmate, pues, comandante mío;
reposa aquí, y un momento
olvida de tus batallas
la oscura sangre derramada.
¡Ah! ¿No es cierto, fiel Paladín,
que en esta apartada fortaleza
más pura la victoria resplandece
y la tribu se orgullece de nos?
Esta flecha que vaga llena
del poderío de HDA
del robusto arco
que fue lanzado;
esa camarería devota y aquieta
que traspasa sin recelo
la armadura de nuestros guerreros
que espera certera el siguiente día,
¿no es cierto, Paladín mío,
que estás saboreando la victoria?

Llora en silencio alma solitaria,
excepto cuando esté bajo mi protección
al lado de Reino Astur en celestial alianza
de mutuo suspirar y mutuo amor.

Es la llama de mi tribu cual aurora,
brillando en el recinto sepulcral:
casi extinta, invisible, pero eterna...
ni la muerte la puede mancillar.

¡Acuérdate de mi fiel paladín , Reino Astur!
no pases, no, sin regalare tu amor;
para mi arco no habrá mayor dicha
que acabar con una flecha a todo traidor.

Atentamente,

El Equipo de Tribal Wars 2